Fotografía: © Mazur/catholicchurch.org.uk · Imagen original · CC BY-NC-ND 2.0.
El sacramento de la unción de los enfermos es un sacramento de curación, el cual es un regalo de Dios que ayuda a sanar y purificar el espíritu de quien lo recibe. A través de él, se pide al Señor, la salud del cuerpo, del alma y del espíritu del cristiano que pasa por una grave enfermedad o vejez avanzada. Asimismo, al recibir la unción bien dispuesto y en gracia, si es la voluntad de Dios, puede obtenerse, incluso, la curación o la salud que necesita el enfermo.
A quién se dirige y cuándo se recibe
- Enfermedad grave: Se puede recibir cuando el fiel comienza a estar en peligro de muerte por enfermedad o vejez avanzada.
- Repetición: Es posible recibirlo de nuevo si la enfermedad empeora o si se presenta otra crisis grave de salud.
- Cirugías mayores: Se aconseja antes de una operación riesgosa debido al desgaste físico.
- No a difuntos: No se administra a personas que ya han fallecido.
Quién lo administra y cómo se celebra
- Solo los sacerdotes válidamente ordenados (obispos y presbíteros) pueden dar este sacramento.
- Se usa óleo bendecido por el obispo (o por el mismo sacerdote en caso necesario).
- Rito principal: El sacerdote unge la frente y las manos del enfermo mientras reza la oración litúrgica asignada para pedir la gracia del Espíritu Santo.
Solicitar la unción de los enfermos
Para solicitar el sacramento o el acompañamiento de un sacerdote, llama a Secretaría.